Toxina butolínica
Sabías que....?
La toxina botulínica es el tratamiento estético más realizado en el mundo.
¿Cómo funciona la toxina botulínica?
La toxina botulínica relaja de forma selectiva y temporal determinados músculos faciales, suavizando las líneas de expresión y manteniendo la naturalidad del rostro. Se usa principalmente para arrugas de frente, entrecejo y patas de gallo.
¿Cómo es el tratamiento?
Se realiza mediante microinyecciones muy precisas en puntos específicos del músculo. Es un procedimiento rápido, poco doloroso y sin tiempo de recuperación. Los efectos comienzan en pocos días y alcanzan el resultado máximo a las dos semanas, con una duración media de 4 a 6 meses.
Cuando se aplica con un enfoque médico y personalizado, la toxina botulínica permite suavizar la expresión sin alterar la naturalidad del rostro, logrando un aspecto más descansado y rejuvenecido.



